jueves, 16 de mayo de 2013

Mi alma gemela


Nota:Bien, no me maten por no actualizar los otros fics y por desaparecerme por años pero ya saben, la universidad me tiene jodidamente encadenada, sin embargo en el patio del otro vecindario eh publicado una segunda versión de Dragones y Alianzas que tal vez traiga aqui muy pronto, tengo adelantados los otros fics pero sin editarlos y este ya lo tenia escrito hace rato y hoy se me dio por editarlo así que aqui les traigo uno de mi pareja obsesión de hace un tiempo, en lo personal creo que quedaron muy OoC pero bueeeh así soy yo, sin mas...disfruten...oh por cierto!!! si alguien conoce a mi dule niña Larita mejor conocida en el bajo mundo de MY como akuamarina lean sus fics!!! aunque sean de parejas diferentes, estan buenisimos! ya falta calidad de vez en cuando por aquí y si quieren leer algo bien escrito, pues ella esta, ahora si sin mas... a Leer!!!


Mi alma gemela

Ando sin rumbo pisando los charcos en una noche fría, lo último de la lluvia cae lentamente, la tormenta más fuerte ya paso, mis zapatos se llenan de barro y fijo mi mirada al frente para ver la calle vacía, con un suspiro sigo mis pasos, las tiendas del barrio cerradas estaban rodeándome, una ráfaga de viento hizo que mi cuerpo temblara un poco que frío, oculte mis manos en los bolsillos de mi saco naranja para protegerlas.

Pronto me encontré frente a una tienda de regalos, ni siquiera sé por qué me pare justo en ese momento, mire la vitrina externa, las luces de la tienda estaban apagadas pero la luna iluminaba tenuemente un objeto que hizo temblar mi corazón, las sonrisas de una foto de exhibición de un portarretratos, una pareja feliz y sonreí por lo idiota que fui al ponerme triste por ello. Idiota…

Me quede unos minutos parado allí viendo los objetos de la vitrina, no soy de regalos, aun así hice varios intentos para ser detallista, eso no es lo mío, el amor no está para mí, siempre termina lastimándome. Amor… ese pensamiento solo hizo que mi corazón se estremeciera.

Hace unos años, creí haber conocido a la persona con la que compartiría el resto de mi vida, resulto ser solo una piedra en el camino, una persona que solo traería angustia y llanto a mi vida, al final solo resulte un juguete, una muñeca de vitrina y por muy patético que suene, si, se fue con mi mejor amigo, genial.

Una nueva brisa mueve mi largo cabello y hace que mi cuerpo se estremezca por el frío, llego a un pequeño parque que a estas horas de la noche está totalmente vacío y me siento en una de las bancas, me reclino a ver el cielo, Oh, que hermoso, las estrellas se esconden gracias a las luces de la amplia ciudad pero muchas de ellas luchan y llegan a iluminar el cielo.

No sé cuánto tiempo pase allí, deje de ver el cielo y pose mi vista en la persona que acababa de sentarse a mi lado, esta me vio igualmente y dirigió su vista al cielo al cabo de pocos segundos, no hice nada, no sabía su nombre pero aun así me sentí seguro a su lado. Que sensación más cálida.

Desde hace un par de meses eh tenido la costumbre de caminar sin rumbo por las calles de la ciudad a altas horas de la noche y terminar en aquel parque, donde, después de unos minutos, llega este chico de ojos verdes y cabello castaño con corte rebelde a sentarse a mi lado, no me dirige ni una sola palabra. Es misterioso.

Las estrellas empiezan a esconderse y poco a poco en el horizonte se ve una gran luz, es hora de volver a casa, me levanto y el junto conmigo, pensé en seguir mi camino, ir a casa y dormir un poco antes de irme a la universidad, como siempre; pero jamás pensé que alguien me tomaría del brazo y me detendría antes de realizarlo. Un tacto suave pero firme…mmm.

-Tu nombre- dijo de una forma suave, no es que tuviera una voz suave, debo decir que era una voz profunda pero no de esas que te dan miedo, era… sexy, después de dos meses por fin le había oído hablar para "preguntar mi nombre", fue autoritario, pero no quiso asustarme, se notó por el brillo que tenía en los ojos.

-Sakuma Jirou – me extraño escuchar mi propia voz, hace tanto tiempo que no hablaba con alguien, solo había escuchado mis pensamientos, hasta ahora; soltó el agarre que tenía en mi brazo y volteo para irse en dirección contraria a la mía pero antes de que se perdiera entre los árboles alcance a preguntar su nombre.

-Fudou Akio- sonreí después de un buen tiempo, acomode el parche de mi ojo izquierdo y seguí mi camino con el pensamiento de que después de dos meses algo interesante podría pasarle a mi vida, tal vez. Amor… No, de ninguna manera.




No sé porque razón no sacaba esos ojos verdes de mi cabeza, ojos verdes, no tengo muy buenas experiencias con los chicos de ojos claros, suspire cansado y seguí escuchando sin escuchar al profesor de literatura medieval, ya casi estoy por graduarme, me reprendí mentalmente y preste mas atención a la clase, al finalizar salí disparado a la cafetería, me había quedado dormido esta mañana y no había comido nada para ir a la universidad, por alguna razón descanse mejor esta noche, mucho mejor, rodeado por un tacto firme y unos ojos verdes, sacudí mis pensamientos, no quiero volverme a enamorar.

Tome un par de sándwiches de jamón y un paquete de galletas acompañadas de un jugo de mora, me gusta el jugo de mora, me quedaba un hueco de dos horas para mi siguiente clase, que aburrido, así que me senté en una de las sillas que están regadas por el campus de la universidad; empecé a leer un libro, Oliver Twist de Charles Dickens.

Por un momento despegue la vista de mi lectura y no puedo creer lo primero que observe, sexy mirada verde, o por dios, de donde sale este chico, estaba hablando con unos estudiantes que se que son de la facultad de ingeniería, madre del cielo…¡estudia aquí!, me sonroje al verlo, no se por que, mi cuerpo esta extraño, nota mi mirada y me sonríe, ¡pero que…!, levanto mi mano tímidamente en modo de respuesta, no puedo creer que jamás en toda mi carrera lo haya visto antes.

Y allí me golpea la razón, Dios… él me ha visto y me sigue, acosador, no, no lo creo, apenas lo veo en las noches…guardián, casi quiero golpearme por las estupideces que pienso, y ahora que lo noto no eh separado mi vista de la suya, ¡Sakuma para ya!, mis pulmones dejaron de funcionar, se despidió de los dos pelirrojos con quienes hablaba y se acerca hacia mi, a un paso sexy, y las ganas de golpearme vuelven.

-hola- saluda y me sonríe, Dios, sé que mi cara esta roja, y no hay donde esconderme… ¡Pero qué demonios me pasa! Donde esta mi lado depresivo… el sueño de hoy me hizo mal, casi hace que piense que el acosador soy yo, si como no…

-hola, amm, Fudou!- hago que no recordaba su nombre, bueno espero que funcione y se aleje, es del tipo de mi ex, mi ex…Genda…la garganta se me hace un nudo y paso saliva disimuladamente, quiero suspirar, después de tanto aun duele…

Se sienta a mi lado y no le presto atención, quiero despegar mis pensamientos de este mundo y meterme en mi lectura nuevamente, me siento observado y giro a verlo, encuentro sus ojos pegados a los míos ahora, que mirada más… perfecta, me abofeteo mentalmente.

-es la primera vez que nos encontramos aquí ¿no?- acomoda su mochila en su hombro.

-sí, no sabía que estudiaras acá- sonríe altivamente, jum engreído, ¡ah, Ya se!- tampoco sabia que fueras un acosador- volví mi mirada al libro no sin antes observar una mueca de sorpresa y desagrado en su rostro, lindo rostro.

-no soy un acosador, solo es coincidencia- ahora estaba ofendido, sonreí, es gracioso, como el, una punzada alcanzo mi pecho y volví a poner mi expresión vacía… la que veo en el espejo cada mañana.

-si tu lo dices- no puedo estar mas aquí, es como el, el…, no quiero hablar con nadie parecido, no quiero caer de nuevo al abismo de sentimientos, no quiero ser lastimado, acomodo mi cabello y meto mi libro en mi mochila mientras me levanto, se que me esta mirando, tal vez debería dejar de salir en las noches.

-oye, espera, Sakuma, ¿a donde vas?- me sigue y me giro para mirarlo con rabia, te pareces a él, ¡aléjate de mí!, se detiene mirándome confundido.

-eso no te importa- digo con repugnancia, no quiero que me sigas, ¡aléjate!, se queda firme y me mira serio, suspira y cierra los ojos un segundo, no sé ni porque sigo observándolo, me giro para seguir mi camino, ni siquiera yo se a donde voy.

-puede que no, pero quiero ir contigo- me vuelvo a verlo otra vez, mi ojo esta abierto por la impresión, ¿qué dijo? o Sakuma sabes perfectamente lo que dijo, acosador.

-mira Fudou, no quiero que me sigas, ya vi que eres un acosador y es mejor que te alejes por que se defenderme- me mira y sonríe, ¡se está burlando de mí, como se atreve!

-puede que si, pero soy persistente- da un paso hacia mi y yo me alejo, frunce levemente el ceño –no soy un acosador –

-pues eso es lo que parece- sonríe nuevamente, ah que bipolar, mira quien habla, me abofeteo mentalmente por milésima vez hoy.

-me interesas Sakuma, es todo, pero me alejare si es lo que deseas- se gira y da dos pasos, me siento… abandonado, no…no te vayas, me acerco hacia el y me pongo a su lado.

-bueno, puede que quiera acompañarte- ah pero que bipolar soy – tal vez es hora que empiece a hablar con alguien- veo su sonrisa, ah es arrogante, frunzo el ceño, vaya, en que me metí ahora.

-pensé que creías que era un acosador- seguimos caminando sin rumbo, sonreí, desde hace mucho tiempo que no lo hacia.

-bueno, pero me alcanzas a caer bien, a donde vamos- pare de caminar y el paro dos pasos delante de mí, no dejábamos de vernos a los ojos.

-a la cafetería, te quiero invitar a tomar algo- siguió caminando como si nada –vamos no te quedes allí, dijo alzando un poco la vos pero sin llegar a sin gritarme y yo le seguí a nueva cuenta, trote un poco para alcanzarlo se había alejado bastante de mí.

-ahora los acosadores son más atentos- no sé porque quería molestarlo, es tan gracioso ver cómo reacciona, es un chico muy expresivo, cuidado – ¿la cafetería no es por el otro lado?-

-no soy un acosador- repitió nuevamente mientras volvía a acomodarse la mochila en el hombro –no te llevare a tomar algo aquí en la universidad, tal vez sea mejor un lugar másprivado- Dios, ahora en que problema me había metido, es tan demandante y altanero, me recuerda mucho a… Genda.

-vaya manera tan diferente de invitar a alguien- dije caminando aun junto a él, no lo había notado antes pero es más alto que yo, ni que fueras tan alto, vamos que medir 1.66m no es la gran cosa, a veces odio mi mente, después porque me deprimo tanto.

-Tu y yo somos diferentes, no esperes que sea algo corriente-me sujeto de los hombros y me sorprendí mucho cuando lo hizo, sin embargo lo deje, sonrió distinto y volví a sonrojarme es tan… parecido y diferente a la vez, cuidado.

-no lo esperaré, señor ingeniero- vi como su expresión cambiaba por una sorprendida, habíamos salido ya del campus y caminábamos por una calle concurrida, esperábamos a que un semáforo peatonal cambiara para dejarnos pasar, me sonrió y se acercó a mi rostro, seguí sonrojado, tal vez aún más de lo que estaba hace poco.

-y el acosador soy yo, hasta sabes mi carrera- acerco su nariz a la mía, abrí un poco los labios sin despegar nuestras miradas, quise hablar para responderle pero estaba tan cerca que hacía que no pensara bien, muy cerca, quédate así… no, únete más.

-s-solo te vi hablando con unos chicos de la facultad de ingeniería y lo supuse- se separó repentinamente de mí y me halo suavemente del brazo para que pasáramos la calle, me sonroje, no puedo creer que haya estado tan cerca de mi rostro y siga actuando como si nada y aun con esa sonrisa, ¡es tan arrogante! ¡Lo estoy empezando a odiar!, mentira…

-vamos quita esa cara, ya casi llegamos y no quiero que piensen que te tengo insatisfecho- sonrío y parece que hoy los tomates de mi cara estarían a la venta todo el día -además te ves tan adorable así que debe ser ilegal que andes con esa carita por la vida-

-¡¿a que te refieres con insatisfecho?, no digas esas cosas! ¡Apenas y te conozco!- me solté de su agarre y dirigí mi mirada al suelo con una expresión molesta y avergonzada, enserio le estoy empezando a odiar, mentira… hace mucho no te sentías así y te gusta tener esa atención. Voy a matar a mi subconsciente.

-shh, ya cálmate- iba a reprochar nuevamente pero entramos a una pequeña cafetería en una esquina, estaba casi llena, por suerte encontramos una mesa vacía y nos dirigimos a ella, fuí el primero en sentarme y él se sentó a mi lado, nuevamente muy cerca, demasiado cerca, me iba a levantar y sentarme frente a él pero se pegó más a mí y me detuvo abrazándome por la cintura acerco su boca a mi oído – quédate así- me estremecí, fue una voz sexy, muy sexy. Me quede allí y pronto se acercó una chica un poco más joven que nosotros a pedir amablemente nuestra orden, sentí el agarre en mi cintura un poco más débil pero aún estaba allí; pedí un café en leche y un postre de cereza que había visto a lo lejos en cambio el pidió un café oscuro solamente y la chica tan pronto como llego se fue a traer nuestra orden.

-después dices que no eres un acosador- dije y volteó a mirarme a la vez que yo a él, por segunda vez en el día nuestros rostros estaban muy cerca, ya no me sonroje

-bueno, tal vez solo un poco pero- volvió a acercar su nariz a la mía- a ti te gusta que te acose- me dio un beso en la frente y me sorprendí, no le respondí nada, volvió a mirarme, agarre mi bolso con fuerza y gire mi vista a la ventana de la cafetería, esta daba a la calle, me distraje viendo los autos pasar o eso intente, realmente que el agarre en mi cintura y esa intensa mirada verde sobre mí no me dejaban pensar con claridad, tal vez si me gusta que lo haga.

La chica que nos había atendido recientemente volvió con nuestra orden en una bandeja, la puso en la mesa con habilidad nos sonrío extrañamente y la mire raro pero comprendí después me miró igual que cuando estaba con Koujiro… quise irme en ese momento, esta situación se acerca tanto a momentos que viví con él, quiero irme…

-¿qué pasa?, ¿No era lo que esperabas?- lo mire y tenía su taza de café negro en la mano tomó un sorbo sin despegar su vista de mí, negué levemente.

-sólo recordé algo- tome un poco de mi taza y con la cuchara que acompañaba el postre tome la cereza que lo decoraba y la deje a un lado, me encantaba comerla de ultima, quite un trozo con la misma cuchara y lo lleve a mi boca, crema de cereza y masa de vainilla, estaba riquísimo, sonreí aun con la cuchara entre mis labios, seguí sonriendo hasta que acabe el postre y comí la cereza, él ya había terminado su café y yo iba a la mitad del mío.

-no dejes que los malos recuerdes manejen tu vida, me gustas más así, sonriendo que con esa mirada triste- despegue la vista de mi tasa de café y lo mire entre asustado y avergonzado, dijo que le gustaba… sonrió arrogantemente de nuevo – si lo dije, que te sorprende eres muy lindo, cualquiera quisiera estar a tu lado- me beso la mejilla y yo no salía de mi asombro, fruncí el ceño, eso es una gran mentira, me deshice del abrazo y me levante saliendo rápidamente del establecimiento, que pagara él, de todas formas me había invitado, que gran estupidez había cometido, intentar salir para que me volvieran a engañar, no señor, no me volverían a herir, no me volvería a enamorar.

Caminaba apresuradamente devuelta a la universidad, saqué mi celular de la mochila y mire la hora, no llegaría a tiempo a mi próxima clase.

-¡Espera!- escuche su voz un poco atrás de mí, no quería verlo, no voy a caer de nuevo, no lo voy a volver a ver jamás, seguí caminando a paso apresurado ahora sin rumbo lo único que quería era que me perdiera de vista, di la vuelta y entré a una multitud de gente pero antes que diera un paso más sentí como halaba mi brazo, vi una cabellera café Genda?, no, Akio… y me sacaba entre la multitud, me solté y me miro enojado, le devolví la mirada igual de enojado.

-¡suéltame!- tire de mi brazo para soltarme de él pero fue inútil, me estaba apretando aun casi llegando a lastimarme.

-¡No!, ¿puedes explicarme porque te fuiste así de repente?- sus ojos verdes estaban enojados y me miraban con furia, no me mires así, igual que él, por favor… mis ojos empezaron a aguarse, no quería llorar, no frente a un extraño no tan extraño… muy tarde, mis lágrimas salieron solas, demasiados recuerdos por un día –oye –dijo un poco más relajado después de un suspiro- no llores, está bien, no quise gritarte – me abrazo y no supe porque pero me aferre a su saco, soy muy bipolar 

– calma, sabes… - se alejó para mirar mi rostro yo lo mire aun llorando- eres muy bipolar- sonrío conciliadoramente, genial, está comprobado, leía mis pensamientos.

-lo siento…- dije una vez más calmado, sentía como los espasmos por haber llorado recorrían mi cuerpo – solo que, me recuerdas mucho a alguien que intento olvidar y toda esta situación me hizo sentir abrumado- sentí una caricia a mi cabello que luego paso por mi mejilla y finalizo en mi mentón, me levantaron el rostro, pase mi ojo por sus facciones, era tan masculino, tenía unos labios delgados, una nariz respingada y perfecta ni muy ancha ni muy delgada, y sus ojos, definitivamente era lo que me atraía si lo acepto rodeados de unas largas pestañas cafés y esos iris verdes, profundos.

-déjame borrar tu tristeza, prometo no hacerte daño- acerco sus labios a los míos, fue un pequeño roce al principio, deje de lado los recuerdos que me atormentaban y me deje llevar, agarre aun más fuerte su saco, no quería que se separara de mí, tomo mi nuca y profundizo el beso, se sentía tan bien, muy bien, y distinto, completamente distinto a él, si, había caído nuevamente ante un completo extraño pero al demonio, es imposible no volverse a enamorar cuando existen hombres tan atrayentes, misteriosos y acosadores como Fudou Akio.

Definitivamente quien sabe en qué me metí, pero menos mal salí hoy de la cama.

Fin.


Extra:

Tome un abrigo y salí rápidamente de mi casa, ya era hora de mi rutina nocturna, me sentía estúpido al hacerlo pero no encontraba mejor forma de pasar el tiempo sin arriesgarme a perderlo, si claro, perder algo que no es mío; la luna estaba brillante y una brisa me mostró que la noche estaba muy fría, cerré la puerta y camine rápidamente al otro extremo del barrio solo para verlo.

Le seguí nuevamente desde que salió de su casa, estaba a una distancia considerable, apenas y podía ver su cabello largo color plata, con su buzo naranja y unos jeans que le quedaban perfectos, caminaba pisando charcos con los zapatos embarrados; acababa de pasar una pequeña tormenta y seguía una llovizna.

Lo vi detenerse en una vitrina, una tienda de regalos sonrió tristemente y se me encogió el corazón, no sé muy bien por qué, pero lo eh seguido durare ya bastante tiempo, desde que lo vi pasar frente a mi facultad, sé que no me ha visto y jamás lo hará, siempre cuido de que no me vea, quiero seguir ocultando que me atrae.

Entiendo un poco lo que le ha pasado, solo no logro entender como alguien podría lastimar a un… ángel, sacudo mi cabeza debido a mi pensamiento y sigo observándolo desde lejos,siempre desde lejos.

Siguió caminando a un destino que yo ya sabía, se sentó en una de las muchas bancas vacías del parque, me quede observando cómo se estremecía por el fríoy su cabello se movía con el viento, recordé la trágica razón, una vez más, del parche en uno de sus ojos, no le queda mal pero hubiera dado lo que sea por verlo antes de que perdiera su ojo, la luz de la luna y de las estrellas se reflejaban en su rostro, era un cuadro perfecto. Quiero abrigarlo.

Me quede apreciándolo unos minutos y decidí, como cada noche, acercarme a él, sentarme a su lado, convenciéndome de que sería bueno hablarle, no despegué mi mirada de su cara y él lo noto, dejo de ver al cielo y me miro con su único ojo visible, era naranja, tenía una tristeza profunda, no resistí y dirigí mi mirada a las pocas estrellas visibles. Que mirada más desoladora…Maldito el que le haya lastimado.

El sol empezó a asomarse, no quería que eso pasara, ojala hubiera podido congelar ese tiempo, patético, ni siquiera le hablaba y ya… ya lo amaba, no sé cómo explicarlo pero si, le amaba y quería estar así, a su lado, sin peligro de lastimarnos, sin peligro de odiarnos, sin peligro de no estar destinados.

Vi cómo se levantaba para ir a su casa, me arme de valor y le tome el brazo el giro a verme, su rostro no expresaba emoción alguna, no expresaba más que tristeza. -Tu nombre- dije sin pensarlo ni una vez más, a pesar de ya saberlo, de conocer todo sobre el gracias a uno de sus imprudentes y habladores compañeros de cabello verde quería oírlo de su boca, no se movió y tardo unos segundos en contestar.

-Sakuma Jirou- le solté el brazo y gire para irme a mi casa pero su voz me retuvo un poco más, había preguntado mi nombre – Fudou Akio- a pesar de lo absurdo de la situación, seguí sonriendo todo el camino, si jugaba bien mis cartas tal vez podría darle lo que tan desesperadamente buscaba en su vida, Sakuma tendría por fin lo que quería. Amor… jure cambiar el destino a partir de ese mismísimo momento.


Notas finales: MMMmmm no se si continuarlo o dejar que su imaginación vuele y creen su historia para Sakuma, en fin, espero que hayan disfrutado la lectura, pero ¡merece esta autora un helado de vainilla?; les quiere y se despide... Deika-fuera

Debajo de tu ropa


xD hola!!!! juju yo aqui molestando, si leen retos x palabras ya tengo unos escritos, por no decir casi todos, solo que me da pereza transcribirlos a la lap, pero lo hare, por otro lado me voy ya esta semana waa y tengo mil sentimientos a flor de piel, pero ni modo, asi que lo unico que me queda es escribir algo bonito para desahogarme, y mas cuando escuche una linda canción, fue inevitable no escribir, espero lo disfruten, lo escribi para encerrar a todos en mi mundo de un color cálido y las imagenes que venian a mi mente, mediante las palabras, ojala haya surtido ese efecto, sin mas a leer!!!

-------------------------------------------


Debajo de tu ropa Goenji x Kazemaru


Dos chicos corrían tomados de las manos, estaban siendo perseguidos de unos cuantos guardaespaldas, el día apenas comenzaba y estos dos enamorados escapaban de todo y de todos, el más alto, de cabello crema y ojos negros profundos, vestía unos jeans desgastados camisa blanca y una chaqueta de cuero negra, tomaba con una mano una maleta de viaje azul oscura.

De su otra mano iba un chico de cabello azul y largo, vestido con unos pantalones cortos blancos, camisa azul clara y chaqueta de color azul como el de su cabello, tenia también unos converse pero de color blanco con marcas celestes, tenia también una maleta de viaje negra en una de sus manos, su cabello iba recogido en una coleta, hasta hace unos minutos, donde una ráfaga de viento ataco su cabello y se llevo la liga con el, dejándolo totalmente suelto.

Los hombres vestidos de negro los perseguían mientras mas atrás una feliz pareja los despedía, un chico de cabello platinado y el otro castaño, abrazados despedían a sus amigos con las manos, el recorrido de los otros dos se iba entre risas y saltos, y miradas hacia atrás de sus persecutores donde reían y veían que no los alcanzaran.

Dando un salto a una barda y dando la vuelta a una esquina lograron tomarles algo más de ventaja y los pudo recoger un taxi justo a tiempo, se dirigían al aeropuerto de fuera de la ciudad, entre abrazos y risas miraban por la ventana de atrás como los pobres hombres que los perseguían caían agotados o paraban para tomar aire, rindiéndose.

Las calles pasaron, el taxista veía a los chicos felices por el retrovisor riendo por las locuras adolescentes, Kazemaru y Goenji se iban acariciando y mirando a los ojos, sonriendo entre sonrojos, besándose lentamente y apasionadamente, desviando sus ojos de vez en cuando a las ventanas del auto, viendo felizmente como la ciudad se quedaba atrás y poco a poco iban llegando a su primer destino.

Pocos minutos pasaron e hicieron detener el auto, pagaron al señor y corrieron a la entrada de aquel aeropuerto privado donde los esperaba el mayordomo de la familia del peli crema, con un saludo y una entrega de llaves y dos pares de gafas se alejaron aun tomados de las manos corriendo de nuevo con las maletas y felices.

Una vieja avioneta les esperaba, soltaron las maletas y Goenji tomo la cintura de Kazemaru y le alzó, este se abrazo al cuello del chico y con sus piernas le abrazo la cintura, en un largo y tierno beso dieron un par de giros volvieron a tomar las maletas y las guardaron en la avioneta, se pusieron los protectores y Goenji como todo un caballero volvió a tomar a Kazemaru de la cintura ayudarlo a entrar al avión no sin darle un nuevo beso.

El aparato despego, Goenji sabia maniobrarlo perfectamente; el atardecer caía lentamente iluminándolos, Kazemaru se separo un poco de su asiento y abrazo a Goenji el cual seguía concentrado en el cielo, dio un par de volteretas en el aire y siguió el camino para su destino final, donde pasarían el verano.

Llegaron a una isla pequeña, exclusiva y desierta, una acogedora casita y un pequeño bosque los esperaba, la avioneta paró frente a la residencia, el oji negro bajo primero y después de ayudarle a su amado novio bajo las maletas.

Se acomodaron en la habitación principal y entre caricias sus cuerpos fueron quedando desnudos poco a poco, Kazemaru veía tiernamente a los ojos de su novio mientras acariciaba su pecho.

-debajo de tu ropa, hay una historia interminable, mi propiedad- susurró Goenji en el oído del peli azul mientras le iba quitando lentamente su pantalón, haciendo que le enredara las suaves y torneadas piernas en su cadera, acariciando cada centímetro de su piel con las manos, mientras el oji almendra se le abrazaba fuertemente, disfrutando de las caricias.

Paso su nariz por el cuello del mas bajo y disfruto de ese dulce olor a miel de la piel de Kazemaru, ese que ahora impregnaba su cuerpo poco a poco; en un abrir y cerrar de ojos el calor que tenia por el roce de sus cuerpos y sus labios desapareció, cuando se dio cuenta tenia unas prendas en sus manos y a Kazemaru con otras del mismo color, blanco.

La brisa ahora acariciaba sus rostros, el cabello azul ondeaba gracias a ella mientras despeinaba aún más el cabello color crema, sus manos iban juntas y sus huellas quedaban marcadas en la arena mojada y de vez en cuando una pequeña ola trataba de borrarlas.

La luna ahora les iluminaba el camino a un pequeño muelle donde se encontraba una lancha, donde subieron y después de un beso, uno dulce, de esos que te quitan el aliento, de esos que te hacen suspirar y volar a las estrellas, decidieron arrancar y adentrarse en el mar.

Goenji seguía conduciendo la lancha, la cual rompía una que otra pequeña ola, el agua les mojaba un poco hasta que encontraron un lugar hermoso, unas piedras cerca a la isla sobresalían, se acercaron con cuidado y detuvieron allí, el olor a mar inundaba todo y en un cálido abrazo Kazemaru fue tentando y atrapando a su chico.

Esta vez no se libraría y ahora si completamente desnudos se entregaron poco a poco en medio del mar, los besos no faltaron por sus cuerpos, cada uno estaba lleno de ellos, no había lugar donde los labios no hubieran recorrido el cuerpo contrario, la calidez de ese momento era única y los gemidos solo eran cantos especiales de amor.

La luna y las estrellas divisaron aquel hermoso espectáculo donde ambos amantes se regalaban sus almas, donde entregaban más abiertamente su corazón y allí en un último gemido de placer con la marca de sus nombres se abrazaron, decidieron descansar viendo el cielo y regalándose estrellas.

Una vez de nuevo con los pies en la arena jugaron a perseguirse, la brisa helada les advirtió de entrar y el sonido de sus estómagos ordeno cocinar algo delicioso, Goenji se sentó en una silla que estaba en la cocina mientras Kazemaru, un poco adolorido, caminaba de lado a lado pidiendo de vez en cuando algún elemento a Goenji.

La cena estuvo deliciosa, el peli crema reía abiertamente, pues con Kazemaru ninguna mascara valía, después de lavar los trastos un camino lleno de tropiezos fue lo que siguió, pues con los ojos cerrados intentaron llegar al cuarto y lanzarse a la cama para devorarse mutuamente y volver a marcar el recorrido de besos.

Debajo de la ropa de cada uno estaba la piel de sus cuerpos, la que marcaba un mapa a su amor eterno, unas caricias interminables y claro, la propiedad mas importante en sus vidas.

Por ahora disfrutarían su escapada juntos, después enfrentarían lo que viniera, tenían un verano y luego una vida por delante; en un bolsillo en aquella maleta azul descansaba una caja roja con un anillo dentro y en la maleta negra descansaba una prueba de embarazo positiva.

Fin
-------------------

que tal? bueno,malo,malisimo? un helado de vainilla? un deseo de buena suerte?

Deika fuera

Fuiste tu


OwO que curioso, últimamente hago muchos songfics y escribo muchísimo sobre esta pareja xD, bueno en fin los amo son tiernisisisisisisimos >w<, nee espero disfruten de los últimos fics que haré por ahora, aquí va uno! disfruten!!!

La serie Inazuma Eleven es de Level 5 y la canción es de Ricardo Arjona y Gaby Moreno fuiste tú ------------------------

Fuiste tú
Nagumo x Suzuno


Suzuno
Nagumo
Ambos


Fuiste tú,
Tenerte fue una foto tuya puesta en mi cartera,
Un beso y verte hacer pequeño por la carretera.
Lo tuyo fue la intermitencia y la melancolía,
Lo mío fue aceptarlo todo porque te quería.
Verte llegar fue luz, verte partir un blues.



Recuerdas… al principio estábamos juntos todo el tiempo, un beso fue nuestra declaración, sin importarnos quien nos viera, un abrazo fuerte y una sonrisa, sumada una sorpresa por que yo jamás sonreía tan abiertamente, pero que puedo decir, a ti no te negaría eso que dices que decora hermosamente mi rostro.

Recuerdas… nos divertíamos escapando y luego de estar lejos y solos, en la carrilera del tren te ponías a hacer equilibrio y yo te seguía, éramos dos pequeños de 5 años, aunque tuviéramos 15, totalmente enamorados.

No me importo que llegaras tarde, o hablaras mal, no me importaba por que te amaba demasiado, ¿Qué ha pasado?, por que la luz que me dabas cuando empezamos no es la misma, ¿la rutina nos ha alcanzado?, es hora de terminar o luchar, una sola decisión provocará una sonrisa o una lagrima.


Fuiste tú,
De más está decir que sobra decir tantas cosas,
O aprendes a querer la espina o no aceptes rosas.
Jamás te dije una mentira o te inventé un chantaje,
Las nubes grises también forman parte de paisaje.
Y no me veas así, si hubo un culpable aquí…
Fuiste tú.



No diré todo lo que me encantaba de ti, solo lo que mas me importaba, la personalidad de hielo que podía derretir con la mía, cuando estábamos solos, con un beso, en la cocina o en mi cama… amaba tus ojos, esos que siempre me mostraban alegría aunque hubieras sufrido antes.

Me aceptaste con mis errores, y te lo agradezco, fuiste el único que pudo soportar mi genio y mis torpezas, mis gritos que nos estremecían pero que trataba de remediar con caricias y promesas de no volver a hacerlo, perdón por romperlas muchas veces.

Me conoces Suzuno, no podría engañarte ni por que quisiera, no podría mentirte por que mi conciencia no me dejaría en paz, no podía decirte que no a nada ¿Qué nos paso?, ¿se nos acabo el amor?, dejamos de ser nosotros mismos creyendo que ya nos conocíamos… extraño el tu de hace tantos años, ¿Qué cambio?. 

Que fácil fue tocar el cielo la primera vez,
Cuando los besos fueron el motor de arranque,
Que encendió la luz que hoy se desaparece.


Así se disfraza el amor para su conveniencia,
Aceptando todo sin hacer preguntas,
y dejando al tiempo la estocada a muerte.
Nada más que decir,
Sólo queda insistir…
Dilo….


Fuego, Lava, ámbar, corazón y sangre, ame todo de ti, tu personalidad tus ojos, tu cabello encendido, ese olor único que tenias, una mezcla de canela y café, ame el sabor de tus labios y lo cálido de tu tacto, y era igual de cálido a la primera vez, sentí ir al sol y quizá quemarme, pero tu eres eso, fuego, en su máxima expresión.

Hielo, Agua, azul, ojos y lagrimas, ame todo de ti, el frio de tu corazón, que resulto ser mas cálido que el mío, que resulto derretido por el mío, tu cabello blanco, con olor a vainilla y tu piel olor a durazno, amaba tocarte con mis manos, recorrer tu cuerpo y saber que eras mío y que solo yo podía verte de esa manera, solo yo podía derretir la capa de frialdad que tenias a tu alrededor.
Dime… ¿Qué nos paso?, ¿seguiremos?, ¿dejare de amarte?, ¿Qué hare si no estas a mi lado?

Fuiste tú,
La luz de neón del barrio sabe que estoy tan cansada,
Me ha visto caminar descalza por la madrugada.
Estoy en medio del que soy y del que tú quisieras,
Queriendo despertar pensando como no quisiera.
Y no me veas así, si hubo un culpable aquí…
Fuiste tú.



Ahora camino sin rumbo, iluminado por las luces de donde vivimos, recordando nuestros momentos tomados de las manos, no se que hora sea, solo se que aunque yo sea frio, no me gusta este que siento ahora, no importa que este helando afuera, ese frio no me importa, me duele el frio del vacio que dejaste en mi pecho y en mi alma, necesito tu calor. 

No quiero volver a lastimarte, no quiero que mi fuego te derrita y te consuma dejándote a nada, no quiero que me extingas, pero aun así te necesito, necesito tus besos helados, necesito esa piel suave y fría, necesito darte de mi calor mientras te abrazo en nuestra cama, se que no cambiare, se que quieres a alguien perfecto para ti pero ya no quiero pensar que es lo que debo cambiar para ser quien quieres que sea… yo no puedo cambiar, por que no se ni donde empezar.


Que fácil fue tocar el cielo la primera vez,
Cuando los besos fueron el motor de arranque,
Que encendió la luz que hoy se desaparece.


Así se disfraza el amor para su conveniencia,
Aceptando todo sin hacer preguntas,
Y dejando al tiempo la estocada a muerte.
Nada más que decir,
Sólo queda insistir…



¿Te acuerdas de esa vez?, estábamos escapando del instituto alíen tomados de las manos, nos cansamos del fuerte entrenamiento y por una vez en 5 años que duro aquella pesadilla quisimos estar solo los dos, recuerdas como nos perdimos en el campo de girasoles y nuestras ropas quedaron esparcidas unos 3 metros a la redonda.

¿Recuerdas como te aferrabas de mi espalda?, recuerdas la calidez de mis manos mientras tocaba cada rincón de tu cuerpo, aun puedes ver ese cielo que nos iluminaba, ¿aun guardas esa imagen en tu mente?, como entre besos nos entregamos por primera vez.

Si que recuerdo, recuerdo cuando tu encima mío me derretías y me hacías tuyo por completo, recuerdo como mire el cielo y sonreí, y mientras te abrazaba con un brazo y gemía en tus oídos por aquellas caricias que me dabas, estire mi malo y creí capaz de alcanzar el cielo y que allí nos refugiaríamos por siempre.

¿Quieres volver a intentarlo?, quieres escapar de nuevo junto conmigo al campo de girasoles como hace tantos años, yo quisiera que pasara de nuevo y que ahora que hasta hacer el amor se ha vuelto una completa rutina… volvamos a ser como éramos y no actuemos como no somos, por que nos conocemos y sabemos que lo que ahora nos mostramos no es de lo que nos enamoramos.


Que fácil fue tocar el cielo la primera vez,
Cuando los besos fueron el motor de arranque,
Que encendió la luz que hoy se desaparece.


Así se disfraza el amor para su conveniencia,
Aceptando todo sin hacer preguntas,
Y dejando al tiempo la estocada a muerte.
Nada más que decir,
Si quieres insistir…
Fuiste tú.


Toma mi mano de nuevo y corramos sin rumbo como dos locos, como lo éramos cuando niños, volvamos a escapar de todo, muéstrame tu alma de nuevo, vuelve a consumirme en tu fuego, en tus labios cálidos, en tu sonrisa traviesa.

Toma mi mano y vuela conmigo, ya no soporto estar separado de ti, ahora que te encuentro frente mío solo atino a sonreír, a lanzarme a tus manos y a llorar de felicidad mientras acaricio tu rostro y limpio tus lagrimas.

Ahora solo queda preguntar… ¿quieres volver a intentarlo?

Fin

-------------------------

que tal? feo, bueno, malo, malisimo? no sirvo de escritora? me dan un helado de vainilla?

Deika fuera ^^

YO TENGO UN ÁNGEL


buenooooooo no es k me guste este genero musical pero cada genero tiene sus exitos, para mi esta cancion es uno, espero les guste, aprovecho para escribir estos ultimos dias que me kedan de libertad, sin mas, a leer!
------------------
cancion:

yo tengo un ángel

------------------

Yo tengo un ángel Nagumo x Suzuno

-hace 7 años-

-No puedo creer que nos hicieran esto Nagumo-decía un chico peli blanco que caminaba con una maleta de viaje y acariciaba su estomago, acompañado de otro chico de cabello rojo.

-bueno, lo que ahora nos debe preocupar es donde vivir, además con que este contigo todo esta bien, no me importa si todos nos odian por amarnos, te protegeré de todo, los protegeré de todo- Nagumo tomaba suavemente en un dulce abrazo a Suzuno y lo besaba, mientras acariciaba su vientre, alrededor de ellos, uno de los barrios mas peligrosos, donde se habían tenido que ir a vivir por que sus familias al enterarse que eran novios les rechazaron.

-gracias, vamos, tenemos que llegar antes que nos maten- los chicos recogieron las maletas y siguieron caminando al departamento que seria su nuevo hogar.

Yo tengo un ángel 
Que me protege de los envidiosos 
Y ese ángel no le importa si yo soy un vicioso 
Yo tengo un ángel que siempre esta detrás de mí 
Y un ejército de guerreros y ese ángel me protegen 
De los que no son sinceros

-hace 2 años-

-Suzuno, es mejor que no salgas hay un tiroteo muy feo afuera- dijo Nagumo impidiendo que su novio saliera.

-no me pasara nada si voy con cuidado, solo debo ir a comprar la comida para los tres, no demorare- dijo abriendo como podía la puerta ya que Nagumo lo abrazaba por el estomago y lo halaba.

-te acompañare, Tsuki quédate en casa- y así ambos salieron, pero el tiroteo se extendió y ambos chicos quedaron en medio de este.

-Suzuno, es mejor que volvamos- Nagumo estaba escondido junto con el peli blanco en un pequeño callejón que los dejaba a salvo por ahora hasta que escucharon el llanto de una pequeña y se asomaron a ver que pasaba, para su sorpresa era la hija que tanto amaban buscándoles.

-Nagu… la niña esta en medio del fuego- sin decir nada mas y sin que el pobre pelirrojo pudiera reaccionar Suzuno salió corriendo y atrapo a la chiquilla, pero una bala atravesó su cuerpo y Suzuno cayó al suelo a los ojos del oji ámbar.

-no… ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡SUZUNO!!!!!!!!!!!!!!!!!! -el tiroteo acabo al ver un alma inocente caer, alguien que jamás había hecho daño allí y rápidamente le llevaron al hospital al ver que aun respiraba, Nagumo no se entero jamás quien le había disparado a su Suzuno pero si se enteraba no le importaría matarlo, así fuera el mismo que los hubiera llevado al hospital.

Comienzo el drama me levanto de la cama 
Me cepillo los dientes y miro el sol salir, 
Prendo una vela con mucha cautela 
Y afuera escucho el barrio sin saber quien va a morir 
Y aun que le destino no este escrito lo escribimos 
Nosotros a nosotros nos toca el destino escribir 
Aunque la vida este dura y el gobierno lo empeore 
A nosotros nos toca decidir

-actualmente-

Voy a trabajar y mantener a nuestra niña, nuestra hija que tu salvaste, me limpio y me pongo presentable, aunque no sea ropa nueva, estoy limpio, todo lo mantengo impecable por ti, se escucha una pelea y nuestra niña sale corriendo a abrazarme llena de miedo, de su cabecita inocente no se borran las imágenes de este inmundo lugar.

La alzo y la llevo a la habitación en la que duermes profundamente desde hace dos años, te aseo y luego hago el desayuno para nosotros, tu te alimentas diferente… mi hija se queda contigo cuidándote, es sábado, pero tengo que ir a trabajar, necesitas tus medicinas y ella comer, prendo la vela que hace que ruegue por tu vida, sin mas salgo de la casa dándoles la bendición a ambos.

Hay días en que yo cruzo el barrio en pleno tiroteo 
El va detrás de mí, si me aborrezco a veces de estar vivo 
Y pierdo la esperanza el va detrás de mi 
Si me confundo y pierdo la fe 
A medio caminar el ángel me dice a mí 
Levántate de la cama y enfréntate a la vida por que tú naciste 
Para sobrevivir

Odio este lugar, pero no puedo darte algo mejor, hay muchas peleas y gente drogada en las calles, decidí dejarlo todo otra vez, llegan esos pensamientos fatalistas a mi mente de nuevo… pero allí va un susurro tuyo de nuevo “tu puedes Nagumo, eres fuerte” miro atrás y veo una ligera imagen tuya y sonrío al saber que tu alma esta conmigo.

Entro a ese bar en el que trabajo y de una vez empiezo a limpiar lo que los borrachos dejaron, con tu imagen en mi mente me esfuerzo y recibo el pago del día para ir por tus medicinas, nuestra pequeña Tsuki entra mañana a 2o de primaria, hay que comprarle nuevos libros…luchare por ustedes.

Yo tengo un ángel 
Que me protege de los envidiosos 
Y ese ángel no le importa si yo soy un vicioso 
Yo tengo un ángel que siempre esta detrás de mí 
Y un ejército de guerreros y ese ángel me protegen 
De los que no son sinceros

Voy pasando por las calles y miradas se fijan en mi, muchos me persiguen, necesito defenderme, necesitas de tus medicinas y un nuevo susurro se escucha “aléjense” doy la vuelta al notar tu voz y veo mil sobras junto a ti, protegiéndome de este mundo, sonrío de nuevo y vuelvo a caminar, droga y alcohol me rodea, vicios que quieren atraparme y tu de mi lado alejándolos de mi.

Esa gente se aparto de mi al verlos, se que los notaron, gracias por querer ayudarme, fui por tus medicinas y volví con algo de comida a casa, necesitaba cambiarte las agujas que te alimentaban y ayudarle a Tsuki a hacer su tarea para el lunes.

Y le confieso que lo antes de escrito este verso 
El relato, el dolor que me querían partir los huesos 
Como todo ser humano he tenido mis tropiezos 
Pero el ángel me acompaña aun que no me quede 
Un peso, su protección no tiene precio 
Mas halla de lo real, espiritual, se que no me va a fallar 
El me ha visto reír pero también llorar 
Cada cual con su ángel, con su forma de fregar

a veces me dolía no tenerte, no poder sentir esos dulces abrazos y tus labios físicamente, me dolía verte tendido en una cama conectado a mil cables que te ayudan a vivir y tu alma junto a mi lado, sin saber cuando partirás y dejare de verte, y dejare de tenerte en casa.

Pero tu siempre aparecías y Tsuki siempre me alegraba, mis ángeles, siempre cuidando de mi, siempre ayudando a levantarme, ayudando a que me esforzara, a conseguir un trabajo que pudiera sacarles de este lugar, algo que fuera acorde con lo que estudie, pero a las personas aquí no les dan oportunidades, aun así seguiré luchando por ustedes.

-Papá, no llores- dijo la pequeña mientras limpiaba las lagrimas de su padre- mi Papá Suzuno despertara ya veras- y así se renovaban todas mis fuerzas.

Hay días en que yo cruzo el barrio en pleno tiroteo 
El va detrás de mí, si me aborrezco a veces de estar vivo 
Y pierdo la esperanza el va detrás de mi 
Si me confundo y pierdo la fe 
A medio caminar el ángel me dice a mí 
Levántate de la cama y enfréntate a la vida por que tú naciste 
Para sobrevivir

Era lunes y las peleas seguían, tenia que llevar a Tsuki a su escuela con cautela para que no pasara lo mismo que paso con Suzuno, la dejaba a sano y salvo saliendo de ese lugar, pues no dejaría que mi hija estudiara en una de esas escuelas que se tomaban los bandidos cada vez que querían.

Levántate de la cama y enfréntate a la vida por que tú naciste Para sobrevivir

mis fuerzas si iban como cada vez que era el aniversario de nosotros, hace 10 años que nos hicimos novios, hace 7 me diste la mejor sorpresa el mundo y hace 2 quedaste en un sueño profundo, fui un inútil al no protegerte y de nuevo se escucho ese susurro “Nagumo, tu puedes, no fue tu culpa, se fuerte” no aguante mas y grite… grite tu nombre con todas mis fuerzas y mis lagrimas cayeron, las limpie y me levante, fui a mi trabajo de nuevo, un poco mas y mis ahorros se completaran, podremos irnos a otro lugar.

Pase a recoger a nuestra bebe y compre la comida, ya pasábamos y nos conocían, se veían en sus rostros dolor… eran personas buenas, pero todo lo dañaba la violencia y las muertes que traían las personas ignorantes queriendo creerse poderosas y grandes.

Yo tengo un ángel 
Que me protege de los envidiosos 
Y ese ángel no le importa si yo soy un vicioso 
Yo tengo un ángel que siempre esta detrás de mí 
Y un ejército de guerreros y ese ángel me protegen 
De los que no son sinceros

Suzuno siempre me cuida, encontré muchas formas de salir, muchas buenas y otras malas, me propusieron drogas, robos, matanzas y yo a todo me negaba por que mi familia pagaría, me ayudabas a ver los engaños que me ponían en frente, si no hubiera sido por ti hubiera caído en miles de cosas que solo nos hubieran dañado a los 3.

Mi madre siempre me decía que yo tenía un ángel 
Oye que siempre me estaba protegiendo 
Y ahora me doy cuenta que es verdad 
Yo no soy el único, todo el mundo tiene un ángel 
Detrás de el, lo que tiene es que conocerlo 
Y echar para lante la vida

Un día, caminando en la ciudad, en la parte bonita de ella, junto con mi bebita Tsuki, ella saltaba de un lado a otro, yo pensaba en ti y vi una cabellera larga roja en un auto deportivo, el cual freno a unos metros de distancia de nosotros, llame a Tsuki y la tome de la mano, mientras empezábamos a caminar rápidamente a la dirección contraria.


-¡Nagumo, espera!- era tarde y esa mujer que era mi madre nos había visto, no alcanzamos a huir y gire a verla
saludándola.
-hijo tengo que hablar contigo- dijo la mujer angustiada
-pero yo no tengo nada que ver contigo, si me disculpas, Tsuki vámonos- el pelirrojo alzó a la niña
-esa es su hija verdad, es mi nieta-
-no, tú no eres nada de mi hija, ni de mí, ni de Suzuno-
-por que no esta contigo, vez te dije que te abandonaría, siempre tuviste un ángel que te protegía y no lo escuchaste cuando decidiste juntarte con ese-
-ese, como tu le dices se llama Fuusuke Suzuno, es mi ángel y no esta conmigo por que no pude protegerlo- la mire con furia- por que ahora esta tendido en una cama en coma, gracias a que ustedes no quisieron apoyarnos y nos echaron de nuestras casas, ustedes no deberían hacerse llamar padres, solo les importa sus nombres, que tenia de malo que nos enamoráramos… nada y aun sabiendo que Suzuno estaba embarazado nos tiraron como perros a la calle- abrace a Tsuki y me fui de ese lugar a la impresionada vista de mi madre.

Hay días en que yo cruzo el barrio en pleno tiroteo 
El va detrás de mí, si me aborrezco a veces de estar vivo 
 Y pierdo la esperanza el va detrás de mi 
Si me confundo y pierdo la fe 
A medio caminar el ángel me dice a mí 
Levántate de la cama y enfréntate a la vida por que tú naciste 
Para sobrevivir

Ese feo encuentro me hizo sentir horrible aun así, conseguí un buen trabajo y con ahorros pude hacer que nos mudáramos a una casa mejor, al menos habíamos salido de la parte mas peligrosa del lugar, de momento a otro aparecieron nuestras “familias” que al enterarse de lo que paso con Suzuno quisieron ayudarnos, me hubiera negado, pero cada vez necesitabas mas medicinas, y pronto empecé a perder la esperanza, tal ves y nunca despertaras.

Ahora que te veían así, ahora que no podías estar peor si nos quieren ayudar, mi orgullo dice que no acepte que vivamos con su dinero, pero tu rostro, cubierto con una cámara de oxigeno, me hace enterrar ese orgullo, solo para que tengas las atenciones que mereces… al menos, al menos se que me amaste, no se si despertaras, mis lagrimas corren, ya no te veo, ya no escucho tus susurros… ya no puedo dejar de ser pesimista.

Levántate de la cama y enfréntate a la vida por que tú naciste Para sobrevivir

Y mientras mis sollozos llenan la habitación blanca y cuidada en la que estas, en la que te atendieron 3 enfermeras hace unos segundos y nos dejaron a Tsuki preocupada, tú dormido y yo llorando, tu mano se mueve y tus ojos empiezan a abrirse…
-papá mira…-
-Na-Nagumo… no llores, te amo- y después de ya 3 años, la mirada ámbar se abrió impresionada al ver la profunda azul que tenía un brillo de alegría inmensa.
-bienvenido Suzuno…-

- ----------------------

bueeeno sin mas

que tal? un helado de vainilla?
deika fuera

BOYFRIEND

Nota: Uffffff hace cuanto tengo abandonado mi blog! pobre.... Odo la U, no me deja continuar con mi romance blog-autora, en fin les traigo un nuevo fic... que no es tannuevo, espero los disfruten, sin mas a Leer!!!



Boyfriend
Tsunami x Tachimukai


¿Alguna vez has tenido la sensación
De que estas atraído a alguien?
Y todos los días veo por tu propia cuenta,
Y no puedo creer que estés sola.


-hey Tsunami despierta, deja ya de verle, parece que se te salieran los ojos, además ni nos oyes- Era sábado en la tarde y las hojas volaban, los vientos estaban mas fuertes en estos días y los colores calidos estaban dominando el ambiente, en una banca del parque estaban sentados unos cuantos chicos, esperando a que unos pequeños desocuparan la cancha de fútbol para poder jugar.

-Lo siento chicos- sonrió alegremente- ¿que decían?- pregunto mirando de reojo a un grupo de chicos, también amigos de ellos, por no decir las parejas de sus amigos; pero mas específicamente miraba a Tachimukai Yuuki, el menor y el mas tierno de ese pequeño grupo, aunque increíblemente soltero.

-Tsunami, ¿Por qué no te le acercas?, no muerde créeme- Endou, el alegre capitán de equipo de fútbol, tocaba uno de sus hombros mientras sorprendía a tsunami otra vez con la mirada fija en aquel chico.

- No, es que solo no me creo que sea el único que no tenga novio, pero bueno será después- dijo sonriéndole al capitán y poniendo sus brazos cruzados detrás de su nuca- miren ya desocuparon la cancha, ¡empecemos a jugar!- y sin mas todos suspiraron, pues no era la primera y no seria la ultima vez que oyeran esa respuesta de parte del peli rosado.

-pues no es el único que aun no tiene novio, tu también estas libre- dijo Goenji, el goleador estrella del equipo, poniéndose al lado de Endou mientras ambos miraban como “el rey del mar” jugaba con el balón, sin mas todos, incluido el grupo de Tachimukai empezaron a jugar antes que se les acabara la tarde.


Pero después escuche a tus amigas,
Y lo que estaban diciendo era:
Que tú estabas buscando un novio
Mira, dame tiempo para demostrarte que estaré ahí
No estés asustada, pon tu confianza en mí.


-a que no saben de que me entere- era medio tiempo de juego, Tsunami tomaba agua de un termo que estaba en una de las bancas ubicadas a los laterales de la cancha del parque, y “sin querer” presto atención a estas palabras del tierno peli verde de Midorikawa.

- a ver cuenta Mido- ahora el turno de hablar era del novio de Endou, un peli azul llamado Kazemaru, Tsunami disimuladamente se les acercaba a la banca en la que tomaban agua y descansaban los otros chicos mientras seguía tomando agua.

-pues que Tachi quiere novio- y Tsunami casi se ahoga con el sorbo de agua que tenia en la boca – creo que deberíamos ayudarlo- completo de decir y el moreno pensativo se alejo de los sonrientes chicos, mientras estos lo miraban de reojo sin que el se diera cuenta –y creo que ya tenemos al candidato- termino por decir Kazemaru.


No puedes ver que lo único que quiero es ser tu novio
No puedes discutir eso

Ya era domingo y después de una perezosa mañana todo el equipo quería ir a pasear un poco por hay en la ciudad y alguien ya se había decidido a declararse, había pasado mil y una noches en vela pensando en cómo y como buena amante del mar que era quería hacerlo en un espacio muy similar, su cabeza rodaba mientras seguía a sus compañeros de equipo mientras caminaban por el centro comercial.

Entre todos ellos estaba el chico de cabello castaño que le quitaba el sueño y se encomendó al dios del mar para que lo ayudara, una pequeña brisa paso y Tsunami por andar distraído no se dio cuenta en qué momento su visión fue acortada por una hoja que le cayó directo a la cara.

La separo de ella un poco molesto y leyó que habían abierto un nuevo acuario en Inazuma, le dio las gracias al dios del mar, ya sabía cómo declararse, y era simplemente…perfecto.

Tu sabes que estoy para ti no importa
Lo que hayas hecho antes, lo que quiero es ser tú…
Ser tu n-n-no-n-no-vio
Ser tu n-n-no-n-no-vio
Ser tu n-n-no-n-no-vio



Rápidamente tomo a Tachi del brazo haciéndolo separarse de los demás, sus compañeros se dieron cuenta pero todos siendo cómplices se dieron por desentendidos.

-¿qué pasa Tsunami-kun?- pregunto inocentemente el de ojos azules, Tsunami se enrojeció totalmente y no encontraba como decirle nada - ¿estás bien?- volvió a preguntar Tachimukai.

-Amm, no solo es que, el centro comercial me parece muy aburrido y me acabo de enterar que abrieron un nuevo acuario y quería saber si vendrías conmigo- al menor se le iluminaron los ojos y con una gran sonrisa contesto positivamente.

-Me encantaría…Jousuke- y casi se le va el alma al moreno.

Entonces hay estaban, mirando los peces después de comprar las entradas, pasando bajo los numerosos canales debajo de los contenedores de cristal gigantes, mientras Tsunami solo veía otro hermoso espectáculo a su lado.

Decidieron darse un descanso e ir a comer, Tachi pensaba que era la mejor cita improvisada de todos los tiempos, estaban comiendo unas papitas con gaseosa y el mayor no dejaba de ver al otro, rodeado de todo lo que más amaba por fin saco esa pena que le carcomía el alma y hablo.

-Tachimukai- el menor le miro atentamente- ¿puedo decirte algo?- Yuuki tomo un sorbo de su vaso de gaseosa y asintió –sabes, me eh preguntado por qué no tenias novio…- dijo dudosamente haciendo que el castaño se sonrojara y reprimiera una sonrisa, ya se esperaba lo siguiente- y llegue a la conclusión, que no me importa, si has tenido a alguien más o si no, yo solo- dijo mientras el de ojos azules se acercaba expectante, ansioso- yo solo….quiero ser tu novio.

Se quedaron quietos, viéndose a los ojos un segundo, Tachimukai sonrió y aventó lo que tenía en las manos (pobres papitas) mientras se paraba y abrasaba a Jousuke- Pensé que jamás lo preguntarías Tsu-kun- después de todo el menor no era tan inocente como parecía, el plan le había funcionado perfectamente, hacer que Midorikawa y Kazemaru hablaran y que Endou le soltara un papel en la cara aprovechando lo distraído que iba no era más para conseguir un novio, y que mejor que el chico que él quería y se había enamorado desde hace ya un tiempo.

FIN